CHRISTIAN ARREDONDO I DEMONIO PÁJARO

 

Nació en Celaya, México y soñaba con trabajar en animación desde que era un niño. Recuerda haber dibujado desde que iba en la escuela primaria, pero empezó a tomárselo en serio a la edad de 21 años, después de haber terminado sus estudios universitarios en Ciencias de la Comunicación. Cuando se graduó, empezó a trabajar en diversos proyectos artísticos, hasta que finalmente estudió animación en la ciudad de México en el 2013. 

Las obras debajo son una selección de dos caminos dentro de su actividad como dibujante. Las primeras son ilustraciones finales buscando satisfacer una problemática propuesta por él, o por un cliente. Él cree que esos trabajos reflejan el camino profesional más comprometido con el observador. Las últimas, son dibujos de su libreta personal de dibujos, lo cuál cree, es una etapa mucho más pura y directa entre la técnica y el impacto con la vida. 

Sus dibujos representan en su mayoría, cosas simples en su vida en Guanajuato, México, donde está viviendo actualmente, cosas como escenarios de las calles o una pareja adulta bailando. A la edad de 28 años, Christian Arredondo vive en una de las ciudades capitales más hermosas del mundo y trabaja haciendo lo que siempre soñó. 

 

¿QUÉ ES LO QUE MÁS TE INSPIRA?

Diría que mi vida, no busco inspiración exactamente. Todo lo que me rodea es dibujable, así que cuando quiero dibujar puedo recurrir a las imágenes e historias que mi vida me presenta, puedo dibujar cosas aparentemente insignificantes, como una piedra, porque mi punto de vista sobre ella es único. Creo que la originalidad surge de saber apreciar tu propia vida y sus sucesos. 

¿QUÉ ES LO QUE MÁS TE ASUSTA?

Mi mente. No la mente misma, pero las cosas que surgen de ahí indudablemente. 

¿CUÁL ES TU MAYOR FUERZA PARA HACER ARTE?

No sé si hago arte, sólo dibujo. Me gustaría decir que es algo que elegí, pero estoy más convencido ahora de que hay algo simbólico detrás de todo lo que hacemos, como una necesidad personal, casi como una maldición. Entonces, si estoy condenado a dibujar por razones que desconozco, puedo disfrutarlo, aprovecharlo y encontrarme en el oficio. El dibujo parece tan vasto, que creo que me alcanzará para entretenerme toda la vida, así lo use para sustentarme económicamente con él o no. Todo es independiente a la discusión del talento o de si se dibuja bien o mal. 

¿QUÉ ES ARTE?

No lo sé. Es una discusión grande con la que te puedes distraer fácilmente. Es más útil pensar en dibujar que en hacer arte. Sin embargo, si alguien insistiera en decir que dibujar es hacer arte, de acuerdo con mi respuesta anterior, entonces toda actividad que realizamos y a través de la cual pudiésemos encontrarnos se convierte en arte. Me gusta esa idea porque así puede haber el arte de caminar por ejemplo, si caminando reconoces paulatinamente, tu caminata.

Artistas favoritos: Hayao Miyazaki y Jean Giraud (Moebius).

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LOST IN THE SEA