SOL ANNA I SUEÑOS DORADOS

 

Sol Anna es una artista uruguaya de 20 años de edad. Vive en Montevideo, muy cerca del mar y sus dos pasiones son la fotografía analógica y la pintura. Le gusta autorretratarse y fotografiar a su novio y a chicas que expresen la nostalgia y soledad que ella siente como parte de su alma y de sus pensamientos. 

Sus cálidas y eléctricas imágenes representan una suave y juvenil femineidad. La experimentación con película es parte esencial del trabajo de Sol, dándole a sus retratos colores, luces y texturas extraordinarias.

 

¿QUÉ TE INSPIRA? 

El universo, la tierra y la naturaleza. La observación de los ciclos, el hecho de que todo está conectado. Los rayos de sol pintando todo de tonos dorados, el sonido de las olas, gotas de lluvia en las ramas, los colores del cielo, árboles danzando al viento, los tonos de otoño, las tormentas eléctricas…

También me inspiro a través de libros, películas o mirando pinturas de los maestros, así como de periodos históricos y movimientos artísticos, como la era victoriana, el art nouveau, el romanticismo, los pre rafaelitas...

¿QUÉ TE ASUSTA?

La falta de sentimiento y emoción, ya sea en personas o en el arte. El hecho de que cada día hay más personas que piensan que lo conocen todo, y no se detienen a observar y apreciar y personas que tienen miedo a mostrar cómo son realmente e intentan ser “normales”.

¿QUÉ TE IMPULSA A HACER ARTE?

Es más una necesidad. De estar creando todo el tiempo. No soy muy habladora, por lo que mis trabajos son una forma de expresarme y mostrar la verdadera yo, de construir mi propio mundo. Además, no quisiera olvidar mis preciados momentos y la belleza que la naturaleza nos regala, la fotografía para mí es una forma de registrar mi vida, mis sentimientos, y el mundo.

¿QUÉ ES ARTE?

No creo que exista una respuesta concreta a esta pregunta, si bien es algo en que suelo pensar. Para mi, el arte es una vía de escape, una necesidad, una forma de expresar nuestros demonios internos. Es un espejo del alma el artista. Muestra lo que lo hace único. Debe hacer sentir algo a las personas, la obra debe gritar por sí misma. No creo que necesariamente deba contar una historia o tener un complejo concepto detrás. Simplemente tiene que ser auténtica, sincera y sensible. Los que la observen podrán conmoverse o no, según su propia historia, interpretándola a través de sus propios cristales.

Artistas favoritos: Klimt y Van Gogh.

LOST IN THE SEA